abril 17, 2024

El sábado pasado Mubarak, su exministro del Interior Habib el Adli y cinco altos funcionarios de ese instituto fuero exonerados de cargos, al igual que dos hijos del exmandatario de cargos de ganancias ilícitas.

La absolución detonó protestas en el centro de esta capital que derivaron en choques entre manifestantes y el Ejército con saldo de tres muertos, nueve heridos y 85 detenidos.

Un comité de fiscales ha llegado a la conclusión de que el veredicto «tiene fallas» y que presentará un recurso de casación, añadió el Fiscal General, Hisham Barakat, quien el sábado pasado anunció su inconformidad con la decisión del tribunal y que integraría un panel de expertos.

De acuerdo con los procedimientos vigentes, el ministerio público tiene 60 días para presentar los documentos de la apelación.

De su lado, el presidente egipcio, Abdel Fattah El Sisi, anunció que se abstendrá de pronunciarse sobre la exoneración debido a razones constitucionales y por respeto al Poder Judicial, pero instruyó se otorgue compensación a las familias de las víctimas.

Los disturbios del sábado pasado impelieron a las autoridades en dos ocasiones a cerrar la plaza Tahrir en previsión de protestas generalizadas, que hasta esta noche no se han materializado.

Esta tarde en la notoria plaza el flujo del tránsito automóvil era normal, los caballos de hierro con alambre de espino habían sido retirados, al igual que los blindados con sus tripulaciones en alerta, pero era visible el control policial tanto de personas, como de vehículos, constató Prensa Latina.

La Coalición Nacional de Apoyo a la Legitimidad (CNAL), la entidad sombrilla bajo la cual funciona la proscrita Hermandad Musulmana (HM) convocó para mañana una «marcha del millón de hombres iracundos», cinco días después de fracasar en un intento de provocar una revolución islámica.

El veredicto de Mubarak ha acercado a la HM y sus enemigos de la víspera, varios partido laicos, que anunciaron una campaña titulada Júzguenlos, en demanda de «juicios serios» de los culpables de delitos económicos y políticos durante el régimen de Mubarak.

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